Lady Filstrup (3ª época)

Dedicado a la música ligera, actores españoles y tebeos de Bruguera (porque sí, porque rima).

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jueves, febrero 09, 2006

Dos Olegarios, un roedor y el caracol



Los aficionados a los tebeos estamos habituados a asistir a la evolución gráfica de los personajes Bruguera y a constatar que dicha evolución puede depararnos versiones muy dispares de un mismo personaje. Lo que no es tan habitual es que estas divergencias se produzcan con sólo unas cuantas semanas de diferencia, de tal manera que, sin la intervención de manos ajenas, un personaje cambie su aspecto de forma tan notoria como ocurre en el caso de Olegario. Tan notoria, digo, que nos lleva a hablar de dos Olegarios.
Es Olegario un personaje cuyo carácter presenta contornos suaves. No destacan en él rasgos de marcado relieve, sino que sus características específicas parecen basadas en valores medios. Aparte de su baja estatura (que lo emparenta con Campeonio, Don Bollete, Tapón, Pitts o el Burgomaestre (tanto con el genuino como también con los ficticios), Olegario no presenta ningún "hecho diferencial" especial, ningún rasgo sobresaliente. Parece simplemente un tipo más bien animado, jovial, vivaracho, dotado de la energía típica que anima los personajes de Raf, que parece que alientan.
La habitual diabólica fluidez (o angelical soltura, que sería otra manera de decir lo mismo) característica de Raf se puso al servicio de dos versiones de un mismo personaje, dándose la curiosa circunstancia de que no se sucedieron estrictamente en el tiempo, sino que, en algunos momentos, acudieron a su página de manera alternada. Sin duda, Raf los dibujó consecutivamente, pero dibido a imponderables, la versión más antigua de Olegario reapareció inopinadamente cuando ya hacía tiempo que se había impuesto la nueva versión.
El Olegario primitivo responde al canon, clásico ya, del español medio, un poco al estilo de López Vázquez (el prototípico españolito de a pie): de baja estatura, calvo y con bigote, tal como hemos visto al actor madrileño en innumerables películas, con la adición de un sombrero (prenda muy querida por los dibujantes por la ayuda que presta a la caracterización eficaz de un personaje). El Olegario moderno comparte con el primigenio un cuerpecillo breve y garboso y también, la inveterada costumbre de llevar desatados los cordones de los zapatos (sello inconfundible de los "monos" de Raf) y se diferencia de él en la cabeza, poblada esta vez de una rala cabellera rubia y rostro afeitado, mucho más juvenil.
¿Nos hallamos ante una directriz editorial tendente a modernizar y rejuvenecer la nómina de personajes? Lo cierto es que Raf siempre demostró tener un ojo atentísimo a los cambios de la moda y a los hábitos populares en el vestir. Pueden encontrarse ejemplos de ello en cada una de sus historietas. Sin ir más lejos, la mujer de Olegario luce peinados que en los años sesenta estaban totalmente "in". Por cierto, que hay que apuntar que, en unas revistas donde los adultos a menudo convivían con sus hermanos y tenían sobrinos en lugar de hijos, Olegario estaba casado normalmente y tenía una auténtica hija de una edad poco habitual, una joven de unos diecisiete o dieciocho años.
El año 65, año en que se puede datar la aparición de Olegario, Raf trabajó muchísimo. Y no sólo para Bruguera. Su lápiz y su dúctil pincel se deslizaron diligentes también para otras editoriales. Sin ánimo de ser exhaustivo y sólo como muestra, traigo aquí dos ejemplos. El primero se trata de una portada para el Almanaque para 1966 de la revista Topo Gigio, de la editorial Semic Española, en el que , además de significar una muestra de un registro ligeramente diferente de su autor (más dulcificado, más infantil) y de brindarnos la oportunidad de conocer el acierto de Raf para retratar material ajeno, nos permite constatar que a los buenos dibujantes, a los que dibujan sin esfuerzo, las manos les van solas y los trazos cubren alegres la superficie de imágenes de un modo que ni ellos mismos apenas pueden controlar. Como prueba fehaciente de ello, pido al paciente lector que repare en el caracol con chistera y bufanda (A propósito: ¡cómo le gustaban a Raf las bujanda, qué partido que les sacaba!) que, por aparente propia voluntad se desliza tanto por esta portada, como por la página del Olegario con bigote. Tal vez llovió aquellos días en Barcelona. La colaboración de nuestro admirado Raf no se detenía en la portada, pues también firmaba la mayor parte de la XX páginas que componían la revista, naturalmente protagonizadas por el mundialmente conocido ratón transalpino.












No nos movemos de la Ciudad Condal para registrar el trabajo que Raf entregó a la revista L'infantil, de editorial , revista editada por EGS, dependiente de la publicación del Seminario de Solsona, que se publicaba en catalán y que suponemos que no se distribuía fuera de Cataluña. En ella podemos conocer a Jordi, un personaje que protagonizaba una historieta seriada en una de las páginas del interior de la revista y disfrutar de una tebeística y hermosa visión de un popular monumento de la capital catalana. De los dos señores con gafas que saludan a la creación de Raf, tengo que confesar que desconozco sus identidades.
Nota. las viñetas de Olegario (dicho por orden de caída) proceden de : el Pulgarcito 1847, de 26 de septiembre de 1965; el Almanaque para 1966, de noviembre de 1965; el número 1871, de 13 de marzo de 1967; el número 1901, de 9 de octubre de 1967, y el número 1880, de 15 de mayo de 1967. La revista "L'infantil" era el número 32 (correspondiente al 168 de la Publicación del Seminario de Solsona), editada en Barcelona.

8 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¡Qué bonitas esas portadas de Topo Gigio y de L´Infantil! Realmente Raf era un autor de lo más prolífico, que no dudaba en trabajar donde fuera para ganarse las lentejas. Hace unos meses encontré unas portadas que dibujó para un tebeo... ¡del Superagente 86! No sé si también se encargaría del interior. En el foro de la TIA podéis ver esas portadas:
http://www.elforo.de/latiacomforo/viewtopic.php?t=1075

Por cierto, lo de cambiar el aspecto de un personaje creo que también lo hizo con Don Pelmazo, ¿no? Eso me lleva a pensar que quizá no se tratase de una imposición editorial, sino de un deseo del autor de mejorar su obra y sentirse más cómodo con sus personajes.

jueves, febrero 09, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

Sí, sí. De Don Pelmazo también dibujó diferentes versiones que subirán puntualmente a este weblog (o lo que sea). Lo que pasa es que me parece que los cambios se produjeron con un intervalo de tiempo mayor. Digamos que, en la segunda etapa, más bien cambió el vestuario que otra cosa. Bueno, ya lo veremos una día de estos, amigo. Yo también creo que estos cambios eran cosa de Raf, por eso decía lo de que iba reflejando fielmente los movimientos en la moda de vestir, en los peinados, etc... Ah, gracias por el enlace. Corro a ver "eso" del Superagente 86" que debe ser despachurrante!!

jueves, febrero 09, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Pues deciros que Raf también dibujaba el interior de esos cómics del Superagente 86. Yo tengo uno, encontrado en la clásica tienda de segunda mano, y creo recordar que era bastante "brugueril".

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Gordito Relleno said...

El personaje de Jordi fue recuperado por Bruguera sobre 1980 con revista propia y otro aspecto. Recuerdo la publicidad en las revistas de la editorial donde al grito de "Ja soc aquí" se anunciaba el nacimiento de una nueva revista en catalán.

El Olegario que yo más he conocido se parece bien poco al de la primera época. Es mucho más juvenil y no parece estar casado, pues como muchos otros personajes se aloja en una pensión con la consabida patrona.

viernes, febrero 10, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Geniales las bufandas... y esos cordones de los zapatos desatados... genial este hombre.

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

Es sensacional el modo en que, con vuestros comentarios, completáis las atropelladas entradas de este burgomaestre. Lo del "Jordi" de Bruguera se me olvidó ponerlo y ahí estaba, atento y al quite el buen amigo Gordito. Gracias a todos.

viernes, febrero 10, 2006  
Anonymous Anónimo said...

Fíjense si era prolífico Raf que incluso durante un tiempo dibujó historietas de Cantinflas, en la tradición de pasar a historieta a los cómicos del cine.
Un millón... de gracias para el que me pase una imagen de esas, jeje.

viernes, febrero 10, 2006  
Blogger Los Burgomaestres said...

No desesperemos, amigo chespirot. Cualquier día daremos con ellas.

sábado, febrero 11, 2006  

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